♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] VqvGDdq
Conectarse

Recuperar mi contraseña

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] G1fRczD
¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


Hubieron 29 usuarios en línea en la fecha Sáb 13 Mayo 2017 - 5:21


Lucy
Admin

Azael
Admin

Astrid
Mod

HAWK-SAMA
MASTER

HAWK-SAMA
MASTER

HAWK-SAMA
MASTER
El foro de Nanatsu no Taizai World se reserva todos los derechos sobre las tramas creadas por la administración; el skin ha sido obtenido de Hitskin y modificado para el uso del foro, al igual que las imágenes, los créditos son otorgados a sus respectivos autores. Todas las tablas son creación propia de Azael. Queda prohibido el uso o replica de contenido de Nanatsu no World sin la previa autorización de los fundadores. Di no al plagio.
Hermanos
El secreto de Gambrinus
Afiliados Élite
Crear foro
© TAIZAI NO MASTER

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Éric Von Halen el Mar 3 Sep 2019 - 18:15

La noche era húmeda, no hacía mucho frío, pero la brisa daba una sensación térmica más baja de lo que estaba. Un tabaco, un café tinto y una pequeña revista le acompañaba al hombre de rostro sereno que leía con parsimonia. La hora era tardía, pero él esperaba a que una oportunidad buena se presentase. Su cabellera estaba oculta por el sombrero que llevaba consigo, y su cara no se reflejaba bien, dada que la oscuridad en aquel pequeño bulevar era alta. Las luces apagadas y los charcos en el suelo daban una sensación extraña, un lugar que no pisarías si quisieras estar seguro. Los cascos de los caballos retumbaban contra el suelo empedrado y salpicaba la poca agua que podía encontrarse. El tabaco brilló con una ráfaga instantánea, las gotas de la llovizna dejaron de caer y un pulso en su corazón lo sacudió.

Había encontrado un objetivo.

Sus cabellos azulados y el cuero que rodeaba sus ropajes le encantaron. Aunque no pudo detallar bastante, la fragancia que dejó en la lejanía fue la suficiente para despertar su sed de sangre, un hambre mortal le entró por las venas y llegaba hasta su micro-cardio, relajando sus latidos. Era momento de ponerse en acción.

No pudo seguirle mucho tiempo con la mirada, pero estaba seguro que había entrado en una gran galería, donde comerciantes y mercaderes vendían y compraban productos por doquier, y claro está, las personas eran timadas a cada rato. La entrada estaba acompañada de un gran arco, las lámparas con candelas se sostenían de un techo curvo y las personas se abarrotaban mucho, pues era la base también de un gran palacio. Continuó hasta el final de la galería, encontrándose con una gran calle, igual empedrada. Chasqueó los dedos y se fue hasta el otro lado, observando lo que tenía alrededor, tratando de no llamar la atención. Colocó el sombrero detrás de unas plantas, colocó sus manos en los bolsillos externos que llevaba su gran traje y cerró los ojos.

Sus pisadas eran tenues, no se escuchaban y algunas personas se extrañaban mucho al verle caminar así, hasta que los abrió. No tardó en encontrar de nuevo el rastro. Empezó a caminar más rápido hasta la pared de un edificio, así que bajó al callejón continuo para empezar a subir por los lados, hasta el tercer piso. Sonrió. La fragancia de cada ser, que deja surgir y salir de los más ínfimos poros de sus cuerpos, es única, y para él, la de ella era especial. “Parece un ángel, no llega hasta los 20 años, y está claro que es fuerte, no es presa fácil” Se decía para sí cuando logró abrir un poco la ventana de su habitación objetivo.

Era oscura, ninguna señal de que una mujer joven la habitara, le era extraño. Se colocó de cuclillas y se posicionó de lleno en la ventana, observando. Había cierto bulto en la cama, la luz apagada, unos libros esparcidos en un escritorio de colores amarillentos y una pequeña foto en una mesa de noche. No estaba seguro de si aquella era la habitación de la chica, pero no dudaba en que estaba cerca. “Puede que me haya confundido”, pensó, nos obstante, se quedó ahí, expectante y observando, era la única guía que le podría dar una pista para llegar hasta aquella chica de azulado cabello y cuerpo pequeño. Le encantaba soñar con sus víctimas, dormirlas, tocar su suave piel desde los pequeños dedos en los pies, hasta los últimos peldaños de esos lacios o rizados cabellos, luego morder, sentir el cuello en su aliento y saborear un cuerpo que quizás nunca más verá. Lo llenaba. Bajó finalmente de la ventana, palpando el suelo con los pies; estaba por actuar. Aunque se alertó y prestó mucha más atención en su entorno, pues si alguien quisiera atacarlo por ser un “asechador”, ese era el mejor momento.


Última edición por Éric Von Halen el Miér 11 Sep 2019 - 20:51, editado 4 veces
Éric Von Halen
Éric Von Halen


Mensajes : 31

Volver arriba Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty Re: ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Leonell K. Zorín el Miér 4 Sep 2019 - 12:42

Aquella noche sombría y taciturna brindaban el ambiente perfecto para la realización de la encomienda que bien había adquirido esta joven mercenaria iniciada, sentía como cada milímetro de su cuerpo se erizaba, el frío de la noche acompañada de la pequeña llovizna proponía un ambiente perfecto para realizar sus acciones y dar fin a una vida que había sido comprada por el empleador de Leonell. Caminando con paso lento, sus manos no se podían mantener quietas o si quiera al mismo compás que sus pasos y respiración, la emoción y adrenalina brotaba por cada centímetro de su ser, quería ver sangre correr, quería acabar con su misión y comenzar así su posible temporada de tiranía y terror, aunque, no como un criminal, si no como un mercenario temido y de renombre, un mercenario capaz y dotado de las mejores recomendaciones de sus clientes, ser conocida por todos, ser temida, ser odiada, ser a todas estas, ella misma en sus cuentos fantasiosos.

Y fue así como se adentro en la zona mercante para desaparecer entre la muchedumbre, no dejar rastro alguno y poder perderse de la vista de posibles acechadores, o mas bien, despistar a los guardias de la región, su objetivo, una de las habitaciones de la zona donde se supone vive un escritor en crecimiento, un hombre de familia honesta, pero son un pasado que le persigue, un hombre que en sus inicios fue respetado por maleantes y odiado por nobles, aunque, su identidad no se conocía ante los demás, exceptuando uno de sus lacayos "~ su cliente en todo caso ~", quien tenia rencores arraigados, buscando venganza hizo contacto con leonell, ¿que mejor forma de acabar con un rencor y lavarse las mano en agua limpia? pues, Leonell seria una respuesta viable para dicha interrogante.

Una vez encontrada la habitación en la que se terminaría una vida y comenzaría un posible reinado de terror, Leonell, poco paciente y lista para entrar en acción abre la puerta con suma cautela, sus ojos dorados brillaban con enorme intensidad, su rostro marcaba una sonrisa perversa, su respiración se mantenía a compás suave pero muy pesado, se podía notar ¿excitada? - "Pero que mierda!" - Pensaría rápidamente acompañando su asombro con una eliminación instantánea a todo su trance de asecho, pues el ver a otra persona en la habitación le dejaría fuera de lugar, ¿que hace ese hombre ahí? ¿acaso fue contactado por otro lacayo del escritor redimido? ¿es algún bandido que se coló para hacer de las suya?, no pudo encontrar respuesta, pero de algo si estaba segura, y es que aquel hombre no era un compañero de su objetivo y en todo caso es un obstáculo que deberá superar en de uno y otra forma para poder dar por culminada su misión. No tuvo mas reparos que sacar su katana y apuntar hacia el intruso, no pronuncio palabra alguna y se mantuvo firme, pues sabia que si realizaba algún movimiento brusco o si decía algo, el escritor que bien se supone que esta en su cama durmiendo se despertaría y tiraría todo al caño, pudiendo incluso dejar en muy mala situación a ambos.


♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Firma
Leonell K. Zorín
Leonell K. Zorín


Mensajes : 11

Volver arriba Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty Re: ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Éric Von Halen el Miér 4 Sep 2019 - 17:39

No me la esperaba. Para mi mente fue una simple coincidencia banal que el mundo me otorgaba por mi indiferencia a todo. Pero no podía ser ahora indiferente a ella, estaba claro, pero ¿Qué hacía una chica joven, con una katana desenvainada entrando en una habitación serena con un ser que duerme tranquilamente en la cama? No lo sabía, y tampoco reparé en ello. Ahora mi objetivo era llegar a ella evitando la pelea. No sabía si la pronunciación en la cama era una persona, pero tampoco es como que haya pensado en la situación de si era aliado de ella o enemigo, y si mi situación era peligrosa. No obstante, el peligro lo buscaría yo mismo.

Me le acerqué lentamente, sonriendo, emocionado, apasionado con la mirada que me dedicaba aquella dulce y malévola pupila que se inyectaba en mí. Alcé mi mano izquierda y coloqué mi dedo índice en la comisura de mis labios. Hice un leve sonido, para que no actuase mal, desabroché mi chaqueta, dejando ver que mi cuerpo no tenía equipado ningún tipo de arma. Y estando frente a esa katana, bajé las manos, y con mi tamaño bajé mi cabeza en una reverencia hasta su oreja izquierda, susurrando.

— Sin vida no hay muerte, y sin muerte no hay vida. ¿No crees que son tan diferentes y a la vez tan iguales, tan pasionales? — Mi mano derecha fue hasta su katana, apretando el filo, rasgándose un poco, pues no empleé mucha fuerza, fácilmente pude haberme cortado los dedos. Mientras, mi mano izquierda fue hasta su cabellera de esa oreja, para despejar el cabello y terminar. — Decide qué quieres hoy, y si lo haces bien… Mañana triunfarás.

Y sin dejar pasar el tiempo, hice un movimiento rápido hasta la izquierda, posicionándome enfrente de la cama y saltando sobre esta, quedando sobre la pelvis de aquel hombre que rápidamente se levantaría, así que sólo tuve que dirigir mi mano sangrante hasta la garganta de él y apretarla tan fuerte que logré separar su cuello de su cabeza sin crear un daño externo, más que una gran marca y la sangre sobre lo que era ya un cadáver. Mi sonrisa se fue. Miré hacia el techo, no había pasado ni medio minuto dese que había entrado en la habitación. ¿Por qué hice aquello? Simple. Ese caballero degollado no sería más que una distracción, y ahora estaba el ambiente ideal para que una conversación amena se completase en aquel lugar, bajé mi mirada hasta ella, y con un movimiento del pie izquierdo, pude levantarme hacia la derecha y moverme hasta su posición, inclinándome hasta su cara, mirándola frente a frente, con una pequeña sonrisa que se entreveía en mis labios.

— Y entonces. ¿Lo has hecho alguna vez sobre un muerto?
Éric Von Halen
Éric Von Halen


Mensajes : 31

Volver arriba Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty Re: ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Leonell K. Zorín el Miér 4 Sep 2019 - 20:40

Una de las cejas de Leonell se arqueo en incredulidad ante el actuar de su contrario, parece ser un hombre con aparentes problemas mentales, o bueno, así lo venia Leonell en ese momento, pues el ver como acababa con la vida de su objetivo y la abordaba de manera tan borde y poco usual la dejaron desconcertada, sin embargo, al verle totalmente desarmado y notar la fuerza que poseía este hombre no podía darse lujos y acabar en mala posición, pues se supone que la misión debía ser totalmente discreta y no dejarse notar por terceros, aunque, el que ese hombre esté en ese lugar ya había tirado al caño su anonimato, no sabia si el que estaba ahí era enemigo o amigo. - Estas enfermo - Alegaría rápidamente para darle a entender a su contrario que le había hecho enojar en cierto modo, su katana se deslizo lentamente hasta su funda dejando de ser una amenaza latente, no tenia intensiones de armar alborotos en aquella habitación. - Gracias por la tan dulce invitación, pero no estoy aquí para divertirme... debo recalcar que te estoy agradecida por haber culminado mi encargo, no tuve que ensuciarme las manos... ahora... ¿quien eres y que haces aquí?, depende de lo que digas puedo tomarte como enemigo o como aliado... aunque... no tienes pinta de ser alguien cuerdo o un guardia - En ese instante Leonell sabia que era lo que se estaba creciendo en la habitación, un hombre ajeno a ella estaba en el lugar merodeando en plena noche, asesino a sangre fría a su objetivo y luego se pone gracioso con temas sexuales, obviamente es si no mas que un posible paciente mental salido de un manicomio, en pocas palabras, un criminal cualquiera que fue sorprendido en medio de sus fechorías, conveniente en todo sentido.

- no tengo mucho tiempo que perder con tonterías, así que te recomiendo que te pongas a hablar o esto ira a peor - Las amenazas no terminaban y parecían que no iban a tener fin, pues mas que molestia tenia impotencia ante la situación, quería ser ella el causal de la muerte de aquel degollado hombre, ser ella quien cumpliera la misión y no un entrometido con problemas severos. Su mano sostenía fuertemente el mango de la katana, sus hombros se mantenían tensos y su mirada fija en la de su contrario, cosa que al mantenerla por unos instantes hiciera que su cuerpo se estremeciera, ¿que era lo que estaba pasando? ¿acaso le causo placer el ver la poca simpatía que tenia ese hombre? ¿verle gotear sangre le dejo fuera de base? ¿sus placeres irracionales y sed de sangre estaban siendo correspondidos por el hombre frente a ella?, no podía saber que era lo que le ocurría, pero una cosa si sabia, le estaba gustando sentirse de eso forma, con lo que entonces una sonrisa se marcaba lentamente, cosa que tiraría al caño en el acto todas las amenazas dadas por parte de ella. - Aunque... pensándolo bien... creo que no estaría mal divertirse un poco -


♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Firma
Leonell K. Zorín
Leonell K. Zorín


Mensajes : 11

Volver arriba Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty Re: ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Éric Von Halen el Jue 5 Sep 2019 - 7:37

Una leve brisa entró por la ventana. Mi cabello se movió un poco, mi mirada no se desvió. Y sólo se preguntaba: “¿Por qué aceptaba?”, se preguntó. Tenía meses, o años, sin pensar en algo en concreto antes de actuar. Por primera vez algo le parecía irracional o impensable. Parecía que ambos habían caído en un lazo mortal y e decadencia, en un nudo que se rompería pronto y el llanto de la noche perpetua se quedaría grabada en sus rostros por el resto de sus días. Hasta ese entonces, él no se daba cuenta que aquella figura no era más que una hada, y se percató por las palabras que había dicho al final; su sonrisa seguía ahí, fiel a sus movimientos.

— Tan cierto. Para qué hacer la guerra… Si podemos hacer el amor.


Susurró.

No había atrás ni ayer en ese instante mientras sus miradas se cruzaban y su mano se alzaba para tocar levemente con su dedo índice y medio los labios inferiores de aquella chica que no había renegado a una premisa soñada por aquel hombre de piel pálida.

— ¿No es un pecado esto? ¿Acaso lo es matar? ¿Siquiera es un pecado vivir? ¿Es malo ser feliz? Yo quiero, que tú y yo, seamos felices. Ahora.

No indagaba en sí, sino que palabreaba cosas que le parecían correctas en ese punto, por el hecho de su diferencia gradual de razas, y sin darle un segundo de espera, su cuerpo bajaría completamente, quedando él a la par de ella en estatura. Su boca no dio tregua y fue hasta el cuello de la chica en su lado derecho, sus labios ya humedecidos harían contacto con este sutilmente, mientras su mano izquierda bajaba a su espalda baja para abrazarla completamente, su mano derecha estaba tanteando su mejilla para alejar los cabellos que pudiesen estorbar, y aún con su ferocidad mostrada actualmente, mostró una ternura extraña, bipolar y entrañable. Sus besos iban desde el frontal hasta la unión con la clavícula, intercalando simples besos con unos ligeros chupones que no harían marca por su suavidad. Luego pasaría hasta su hombro, con sus masajes realizados en la cabellera de la chica con su mano izquierda y un apretón constante y taciturno sobre su espalda con su mano contraria.

Él sentía la respiración de ella en su piel, y él respiraba con tranquilidad sobre la suya, hasta que fue hasta la oreja, primero lamiendo y atrapando con sus labios el lóbulo para luego abrir y dejar escapar más susurros.

— ¿Estás segura?

Él no se preocupaba por ella, igualmente estaba decidido a crear la ocasión de una cena imparcial donde ambos huéspedes probasen de los frutos que estaban servidos. Se mordió los labios mientras le dedicó una mirada pícara. Se estaba encendiendo, claramente, pero no quería actuar solo, quería que aquello fuese algo mutuo, como si de un capricho sexual se tratase aquello. Pero sin tomar prisas, y sabiendo que tenía toda la noche, la llevó con su cuerpo hacia atrás, en el suelo, dejándola tumbada mientras él se acercó completamente con su rostro y susurró lo que serían sus últimas palabras claras en la noche.

— Ámame, u ódiame, pero hazlo, ahora, con todas tus fuerzas.


Un arranque de placer le hizo cerrar sus labios y juntarlos con los de ella. Pero ahí se detuvo, no llegó a abrirlos en ese instante, sólo espero. Paciente, como un perro guardián esperando a su amo, ahí estaba él, tocante a una chica desconocida que pensaba tenerla como alimenta, y en cierta forma estaban por comerse el uno al otro, en otro sentido, claro está. Sus cuerpos pegados en una habitación mortal, donde un cadáver yacía ahí en la cama, esta por presenciar un acto de amor, deseo, odio y pasión que él no esperaba tener, pero tampoco rechazaba. ¿Estaría ella dispuesta a lo mismo? Él no dudaba de ella.
Éric Von Halen
Éric Von Halen


Mensajes : 31

Volver arriba Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty Re: ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Leonell K. Zorín el Vie 6 Sep 2019 - 11:29

Esta supuestamente feroz e inmutable mercenaria se encontraría en una danza conjunta con sus sentimientos, sentimientos que bien nunca existieron desde un inicio, la creación del universo, el inicio de una nueva faceta fue dado por el paso triunfal de su contrario, ¿como iba a saber esta joven hada que su contrario fuera un experto en esos temas? ¿como se supone que debía reaccionar a eso? ¿acaso una virgen en pensamiento, cuerpo y alma podrá corresponder los deseos carnales de alguien que ha logrado tocarle las entrañas con solo hacer un acto despreocupado a sangre fría?, De algo si estaba segura Leonell, y era que todo lo que estaba por suceder iba a quedar cubierto por la privacidad que brinda la habitación y su actuar sera en consecuencia mero impulso de instinto femenino.

Su boca temblorosa fue silenciada en un instante por los dedos de su contrario, ese tacto sutil y suave dejaron desorientada a la joven mercenaria, su corazón latía de manera descontrolada, lo deseaba, lo quería con todo su ser... pero... ¿que es lo que tanto quería? ¿que es lo que su cuerpo deseaba?, lo único que su cuerpo conoce es el jabón y el agua fría en las mañanas, ropas negras y golpes... entonces... ¿que era esto que sentía ella?, su cuerpo estaba extrañamente caliente, no parecía ser fiebre, ni algún indicio de enfermedad, ¿acaso sera que su cuerpo estaba siendo manipulado por aquel hombre?, no puede ser así, no es posible eso. Y fue entonces cuando Leonell supo de inmediato la respuesta a todas sus preguntas, se había perdido en la situación, había mal armado un rompe cabezas y las piezas estaban en un lugar no correspondiente, y debía armarlo, pero ella sola no lo hará pues tiene a su ahora compañero  de deseos carnales.

Los suaves labios, la pesada respiración y los jugueteos de su contrario dados en el cuello de Leonell no podía significar mas que el inicio de toda la faena nocturna que estaba por crearse, la mercenaria no pudo evitar soltar un leve gemido, tenue, ahogado y acallado con fuerza para no hacerlo resonar por la habitación, pues la zona atacada era una de las partes mas sensibles de su cuerpo. Temblorosa, con la piel en punta, se relamería los labios con delicadeza, sabia que estaba por acabar su temporada de pureza interna, se abriría la puerta a los sentimientos ocultos, se desenterraría una nueva cara de ella. - Se~segura... - Balbuceó con dificultad, pues su cuerpo no le permitía el actuar de manera normal, estaba alterada desde las entrañas, no podía pedir que se detuviera pues no lo quiera, no podía pedir que se le abalanzara y acabara con su supuesto sufrimiento pues no podía... ¿que hacer?, fácil, solo dejarse llevar y que aquel hombre de tez pálida sea su guía "espiritual".

El equilibrio de esta joven fue roto por completo al sentir el impulsivo movimiento de su contrario, no quiso oponer resistencia y simplemente se dejo tirar en el suelo, una sonrisa picara se dibujo instintivamente en el rostro de Leonell, quiera que él la poseyera, o la hiciera de su propiedad. Su mentalidad lógica se perdió por completo quedando únicamente sus instintos mas profundos, deseaba saber que venia luego de esto, esperaba ansiosa la continuación de la historia que se estaba relatando, ver la otra pagina, el siguiente capitulo. Capitulo que se presento inmediatamente como suave y dulce beso en sus labios, no hubo mas que un toque fino, no hubo progresión en el beso, ambas bocas estaban juntas pero petrificadas en el tiempo, la naturaleza y el ambiente se congelaron en el acto, Leonell cayó en desesperación, estuvo esperando una continuación la cual no parecía querer llegar nunca, ¿debía ser ella la que de progresión a la historio?, ¡CLARO!, una novela sin un segundo actor no es mas que un monologo... Una pequeña queja salido de los adentros de la boca de Leonell, una queja que podría ser interpretada como una risa corta, su mueca en sonrisa tensaría sus labios y dejaría mostrar un poco sus dientes, su respiración saldría pesada y lenta desde su boca chocando contra la de su contrario, sus ojos abiertos de par en par se clavaría en los de él. El actuar estaba decidido, Leonell tomaría iniciativa en la progresión, no se quedaría quieta a la espera. Sus delicadas manos pasaron a envolver la nuca y cabellera de aquel hombre, proponiendo un agarre fuerte y seguro, no lo iba a dejar escapar, ahora era su presa y no ella la de él. Sus labios empezaron a moverse lentamente, dio la progresión esperada, inundo la boca de su contrario con un beso apasionado, quería continuar con esto, y quería tener el control.


♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Firma
Leonell K. Zorín
Leonell K. Zorín


Mensajes : 11

Volver arriba Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty Re: ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Éric Von Halen el Vie 6 Sep 2019 - 17:51

Aquel beso, ese agarre, la decisión de su imponente en aquella batalla única donde su adversaria lo forzaba a quedarse ahí, quieto e intacto, obligado a moverse un poco por la posición y la diferencia de tamaño que había entre ambos. Correspondía perfectamente al beso que proponía la contraria, mientras curvaba su espalda cual felino en caza; en este caso, él era el cazado. Se detuvo del movimiento corporal cuando su pelvis quedaba justo en la de ella, y con la mano izquierda, elevó a Leonell hasta su cintura, quedando nuevamente en un contacto continuo con la piel que pedía ser saciada de aquella sed que empezaba a nacer en la mente, en el alma y el espíritu de esa chica, lo imploraba por sus acciones, y Éric lo sabía.

Todo estaba yendo según sus planes hasta ese momento. Un pulso atacó a su corazón, ya no era una simple noche de placer y deseo carnal. Ese beso estaba transcendiendo un simple gusto por el acto a una necesidad latente por la persona, un instinto masculino que lo llevaba a amar más que desear, a cuidar y no solo vigilar, a mantener en vez de desechar. Aquello lo sentía como el cariño que tenía por su hermana, peor duplicado mil veces, y lo pensaba, cosa que no suele hacer, pero se impresionaba, y aumentaba esa sensación cuando la miraba a los ojos. Se daba cuenta de lo hermosa que era, de lo huraña que resultaba ser en esa posición y la amabilidad que generaban sus labios al estar unidos a los suyos en un lazo que ni la mismísima muerte podía doblegar. Estaba enamorándose sin darse cuenta.

Cuerpo a cuerpo, en un silencio fatal, donde la espada de doble filo que había plantado, le terminó pasando factura en aquel sentimiento extraño que la peliazul inducía en lo más profundo de su frío corazón. Era aquella llama que se formaba en su pecho que lo hacía llevarlo a una locura mayor… Ni él mismo podría describirlo con exactitud.

Su mano derecha se posó en su cabellera nuevamente, hacía cariños mientras el beso seguía firme y tenaz. Cerró los ojos, y su imaginación voló. Se sintió en una piscina profunda, hundiéndose con ella, donde nadie los veía, y sólo el ósculo infinito los mantenía vivo. Ella empezaba a ser vida para él. Sin embargo, no duraría así toda la noche, y dejándose llevar por el morreo de la noche su mano derecha bajó, su mano izquierda se alejó, mientras cesó la gesticulación bucal. Abrió los ojos para verle el rostro. Una sonrisa completa estaba llenaba su rostro de felicidad, que no podía separar más dada la fuerza que ella ejercía. El combate estaba a la par, no había un claro ganador de la contienda, y sin embargo, siendo el tan competitivo, esta vez no quería una victoria única: Quería que ella disfrutara. Así que su mano derecha bajaría por su mejilla, rosando los nudillos mientras susurraba cosas que poco se escuchaban, y no era más que el suspiro del alma acusando una verdad indudable.

— Eres tan hermosa… Me encantas.

Y ahí no se detendría su extremidad, que bajaría poco a poco, por el pecho de ella, rozando con las yemas de sus dedos, acariciando por encima de su ropa un reluciente pezón que se animaba a despertar de un largo letargo. Luego pasó a sus costillas, palpando cada parte de su tronco, hasta el estómago sin dejar fuera el ombligo, hasta llegar al púlpito, aquel monte sacro que le esperaba cual cascada ensimismada por las acciones del chico de cabellos blancos. Una mirada pícara le sucedió en ese momento, y sin pensarlo nuevamente fue directo a ella en una repetición de lo que había pasado hace unos segundos, pero siendo él esta vez el que tomaría la delantera en un beso, acompañado de una mordida suave en el labio inferior, pues se había dado cuenta que el fuego que estaba en su pecho y había descendido hasta su estómago y tentaba asentarse en su miembro, también estaba presente en ella, la sensación que había tenido en su mano al pasarla sobre su calzón le daba seguridad de ello. Y pensó, antes de seguir.

“¿Será que ella siente lo mismo por mí?”
. Estaba emocionado, agitado, excitado… Y finalmente, feliz.
Éric Von Halen
Éric Von Halen


Mensajes : 31

Volver arriba Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty Re: ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Leonell K. Zorín el Sáb 7 Sep 2019 - 16:48

- HUMNG! - Su respiración se agito en un instante, mucho mas de lo que ella pudo haberse imaginado, ¿que era lo que le estaba pasando? ¿porque se sentía tan bien ser atacada y correspondida por aquel hombre de cabellos blancos? ¿que le impulsaba a seguir con estos impulsivos tratos carnales?, Leonell se atormentaba la mente con preguntas que no poseían respuesta alguna, la calidez interna y fogosidad de las acciones se mantenían tajantes y en aumento progresivo, no quería que eso acabara, no quería ponerle fin a tan excitante encuentro, sin conocer nada de su contrario, sin saber el nombre de él si quiera, estaba en medio de la introducción a las cálidas tierras del amor carnal, de lo que bien se puede considerar una prueba de amor que da una pareja de amantes, una firma a un documento donde ambas partes involucradas pactan su correlación y unión eterna.

Los ojos de la pile azul se abrieron en el acto, en ese momento en que sus caderas fueron sorprendidas por las de él, no estaba segura de que hacer, pero de algo si lo estaba y era que no se iba a dejar controlar por él, ella decidió en primeras instancias, justo cuando dejo salir su salvajismo interno en aquel beso de inicio, que llevaría la batuta y que seria la directora de la orquesta que tocaba una sonata en cressendo a fortísimo dentro de la cómoda oscuridad olor a cobre y tintada de carmesí que daba la habitación del cuerpo sin vida del hombre objetivo, hombre que bien le dio la grandiosa oportunidad de encontrar a su otra mitad, a su contra parte que le haría despertar la sangre depravada que se mantenía atada y escondida en lo mas profundo de Leonell.

- No~no di~d~digas TO~tonte~terias ... AMNGJ! - Trato de acallar su voz pero le era enteramente imposible, gemidos, quejidos y balbuceos se colaron entre palabras para dar una respuesta fuera de contexto a los alegatos de Érik, Leonell no estaba en una posición que le dejara hablar de manera coherente, quería parecer ruda pero no podía, quiera mantener la cordura pero ya la había perdido en el momento en el que dio el paso a la locura, no quedaba ya una sola pizca de auto control, una bestia sin control, era la mejor descripción para el actuar consiguiente de la pequeña hada.

Un arco perfecto se crearía en la espalda de la joven, el tacto que proponía su contrario la hicieron quebrarse en pensamiento, cuerpo y alma, su pelvis se alejó de la de él, su pecho se impulso por reflejo espontaneo hacia arriba, sus hombros se enterraban en el suelo, su rostro se curvaba hacia atrás y sus ojos desaparecían escondiendo la iris en sus cuencas dejando únicamente un tono blanco medio visible. Leonell no pudo ocultar el placer que sintió al ser tocada de esa manera tan sublime pero a su vez tan atrevida, él, la primera persona en aventurarse a zonas que únicamente el agua y jabón han tocado, él, que logró quebrar el espíritu inmutable de ella, él y únicamente él.

Milésimas de segundo, solo eso necesitó Leonell para entender lo que le pasaba, tal y como si tocaran un botón y cambiaran los parámetros enteros de una maquina con él, como encender una bombilla, solo eso necesitó. - me~me... rindo! - Su mente entro en el acto en un estado vegetal auto inducido, el pensamiento de la chica desapareció, un desmayo mental ocurrió, sus ojos parecían no tener rastro de vida alguna, su iris enegrecida por la pupila muerta de Leonell, sus facciones reaccionantes a tactos, su respiración automática, sus manos aferradas a la espalda de él, sus uñas marcando territorio desde la base de la espalda de Érik hasta la punta donde da inicio la nuca, su boca movida únicamente para corresponder las movidas de su contrario, Leonell habia perdido la razón.


♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Firma
Leonell K. Zorín
Leonell K. Zorín


Mensajes : 11

Volver arriba Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty Re: ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Éric Von Halen el Sáb 7 Sep 2019 - 18:32

Lo que había comenzado como un encuentro fortuito de dos asesinos en busca de alguien, terminó en la exploración de lo desconocido y el descubrimiento de un sentimiento inquebrantable acompañado del deseo carnal de encontrar al otro. Era una danza mortal, un remolino que devastaría todo a su alrededor con tal de mantenerse en un nudo estable e inseparable, eran un nido que empezaba a armarse poco a poco, una morada para refugiarse de la tormenta, esa tormenta que había tenido toda su vida por falta de un cariño natural, de un cuidado, de la simple sinceridad. Ella lo era todo. Más aún cuando sentía la desesperación de su respiración, el fuerte retumbar un corazón agitado y el pesar de no saber qué les depararía aquella noche. ¿Qué debía hacer?, ¿No era aquello diferente a todas las veces que había estado con una chica?, ¿Por qué ella?, esta vez no era un demonio suelto que devastaría todo a su paso, y ella no era su presa.

Con todo, el juego pasional le dio el favor a él, a tal punto que ella quedaría a su merced, completamente, pero él no sería egoísta, no esta vez. Él la había buscado a ella, y ahora buscaría que el deleite sombrío empezase en el cuerpo que debajo de él estaba, ese que empezaba a ser invadido por un sudor acalorado y dejaba ser domado. Se soltó esta vez de aquel agarre, mientras veía la mirada risueña, la piel íntegra de sus mejillas y esa boca que antes había saboreado con un gusto sin igual. Se alzó un poco, hasta estar encima de la pelvis de ella, sin presionar, la posición de sus muslos hacia afuera, y delicadamente buscó el final de su prenda superior, deslizando su mano por debajo y quitando poco a poco, dejando ver primero el ombligo, un abdominal formado bien por un aparente ejercicio, y por último sus montañas, llenas de vida, dadas al disfrute ajeno, con un brasier que parecía ser surcado por ríos y en el centro esos pezones despiertos y privados que hacían la cima nevada. Al estar sin cobertura superior, Éric movería sus manos con un ritmo fijo, un aprecio especial tenía, y movió su torso un poco hacia atrás para bajarse nuevamente hasta ella.

Sus besos sobre el tórax, acompañados de movimientos rápidos y estremecedores, fueron subiendo poco a poco, succionando cada parte, respirando sobre sus poros, sintiendo su calor, viviendo su arrebato, por la afición al ente que empezaba a amar. De improviso, sus manos se movieron hasta sus pechos, tomándolos como dos frutos frescos, acariciándolos desde la parte baja, y subiendo para tomarlos de lleno con ímpetu, apretándolos suavemente como si de su propiedad ya fuesen. Su exaltación fue tanta que no pudo evitar un éxtasis locura, coger sus muslos y subirlo detrás de su espalda, y aferrándose de su trasero, que estaba bien provisto, la izó, como un banderín, pero hacia él, la tomó e hizo de su cuerpo un alimento singular, sumado a su apetito efusivo y sus ansias genuinas, arrasó con el sudor, penetraba en cada roce su boca en su corteza corporal. Sus manos abrazaban su espalda y las agitaba, sin dejar un espacio libre, levantándola cada vez más, al punto de estrechar su cara con el principio de su pantalón, aspirando aire para luego soltarlo, al igual que hacía con ella, en la cama.

— No hay igual a ti, nadie. Eres especial, lo eres.

♥ Hide ♥


Éric Von Halen
Éric Von Halen


Mensajes : 31

Volver arriba Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty Re: ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Leonell K. Zorín el Lun 9 Sep 2019 - 19:12

El cuerpo de leonell se encontraba tendido sobre aquella cama manchada de un tono carmesí intenso, ambos cuerpos se iban regando con las secuelas dejadas en la escena del crimen, los gemidos inundaban la habitación y dos almas perturbadas por los asesinatos se fundían en un solo ser, poco a poco y a paso seguro para no tropezar. La mente de la joven hada estaba fuera de la escena, su pensamiento estaba en un lugar apartado, hundiendoce en las profundidades del mar de los pensamientos, alejándose de la clara realidad, la visión de leonell era únicamente un plano oscuro y sombrío con un recuadro iluminado en medio, aparentando ser un cine dispuesto a mostrar la película donde ella y su contrario se unirían en promesa de amor eterno.

Un crujir de dientes sonoro se presento como abre bocas al tacto directo de piel dado por su contrario, la entrepierna húmeda de Leonell fue correspondida como debía ser, su espalda rígida anclada a la comodidad de la cama, su vista clavada en la nada, en un horizonte inexistente, su boca dibujando una mueca progresiva, mueca que disponía a ser una sonrisa pero no del todo cálida, mas bien, una sonrisa de perversión total. Las manos de la chica tomaron impulso apartando con fuerza a su contra parte de pelos blancos, deshaciendo el beso tenaz impuesto por el, este movimiento impondría dictadura en las acciones consiguiente.

Tomando a Érik desde los hombros y con una fuerza descomunal haría un cambio de posiciones rápido y pulcro para quedar ella sobre quien en ese momento paso a ser su presa, la presa de esta bestia descarriada y con una sed de placer aparentemente insaciable. Con las rodillas clavadas a ambos lados de las caderas del joven, comenzaría a apretarlo haciendo entender que estaba bajo su control, bajo su comando absoluto. La parte superior del cuerpo de Leonell, totalmente al descubierto dejaban notar como pequeñas gotas de sudor se iban colando hasta caer por su vientre y desaparecer en sus ropas intimas.

- ... - Unos pocos segundos en silencio dieron entonces a entender todo lo que estaba por venir, ¿que mas podría hacer una mujer sedienta de placer y fuera de su propio pensar sobre su presa?, pues la respuesta es totalmente obvia, acabarla, destrozarla, hacerla suya y solo suya. La diestra de Leonell paso con fuerza y rapidez sobre la camisa de su contrario, desgarrandola y haciendo apertura al pecho varonil que marcaría esta vez de arriba hacia abajo dejando cuatro surcos rojizos.

Acompañando esta faena brutal de dominación por parte de Leonell estaba su picara y perversa sonrisa placentera, relamiendo sus labios y mordiendo sin cuidado su labio inferior, sus ojos clavados en los de él, y su respiración pesada, ahogada y lenta, todo daba indicio de la poca cordura que bien podía tener ella en ese momento, estaba totalmente perdida, quien actuaba no era Leonell, si no un ser desencadenado a causa de las acciones de aquel hombre de cabellos blancos, hombre que se convirtió en el instante en una presa, en un objetivo directo, en alguien que debía ser exterminado de la manera mas carnal y perversa posible.

La boca de Leonell se abrió de par en par y su cabeza se movió en ataque directo al cuello del mismo hincando una mordida feroz, una cuantos hilos de sangre se podían notar salir por la comisura de los labios de leonell, aunque no fuera una chupa sangre, disfrutaba en ese momento el metálico sabor a cobre que poseía la sangre de su presa, era deliciosa, una exquisitez digna de degustar. No tardo mucho es despegar su boca de aquel férreo agarre que tenia dejando a la vista publica una marca ovalada de dientes y piel desgarrada por los mismos, dicha marca goteando el liquido de vida de su adverso, por otro lado, Leonell no tuvo reparos en lamer con lujuria esa zona limpiando el exceso de sangre que salia del lugar.

~ Hide ~



♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Firma
Leonell K. Zorín
Leonell K. Zorín


Mensajes : 11

Volver arriba Ir abajo

♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18] Empty Re: ♦ Sutil compañía, encuentro sublime ♦ Pasado | Leonell ♦ [+18]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.